El proyecto de este restaurante nació en
1994, cuando Ángel Pérez Aguilar descubrió de forma
fortuita el edificio de La Vieja Bodega e
inmediatamente se enamoró de él. Decidió crear un
local agradable en el que degustar una comida de
grato recuerdo, acompañada de buenos vinos y un
servicio amable y de calidad. Poco a poco, y gracias
al saber hacer del equipo, el restaurante se
convirtió en un referente gastronómico en La Rioja.
+info